La región del Golfo de California es hogar de una biodiversidad marina única, incluyendo especies de ballenas, delfines y tortugas marinas. La construcción y operación del gasoducto y la terminal portuaria podrían tener impactos devastadores en estos ecosistemas, afectando no solo a la fauna, sino también a las comunidades locales que dependen de la pesca y el turismo.
Las emisiones estimadas del proyecto superan los 73 millones de toneladas de CO₂ anualmente, una cifra que supera las emisiones totales de países como Suecia y Portugal. Esto contraviene los compromisos internacionales de México en materia de cambio climático y pone en duda su compromiso con la transición energética.
Diversos sectores comunitarios, ambientales e indígenas se oponen firmemente al proyecto, organizando protestas y promoviendo la campaña «Ballenas o Gas». Argumentan que el proyecto pone en riesgo la biodiversidad, la seguridad alimentaria y los recursos pesqueros. Además, enfrenta múltiples amparos legales en México.
Este caso ejemplifica la necesidad urgente de replantear las estrategias energéticas en América Latina. En lugar de invertir en infraestructuras basadas en combustibles fósiles, es esencial fomentar el desarrollo de energías renovables, como la solar y la eólica, que ofrecen beneficios ambientales y económicos a largo plazo.
Una asociación con propósito, una red de cooperación, un agente de cambio. Nativa Próspera es una asociación civil que articula esfuerzos para impulsar un desarrollo justo e inclusivo.